Sádicos hijos de puta

Perdón por el título. Es que acabo de ver dos experimentos -uno japonés y otro estadounidense- sobre cucarachas. A mí me caen muy bien las cucarachas; son seres muy bien diseñados, resistentes y hermosos, si se miran con cuidado.

Por eso me parece vergonzoso que se las mutile y torture durante meses, cortándole las antenas y colocándole baterías para «controlar sus movimientos mediante impulsos eléctricos«. Dicen que al cabo de mes y medio dejan de responder a los estímulos y se vuelven inútiles.

Japón ha tenido sus momentos crueles, como en la época de la infame Unidad 731. Esta vez no son humanos, sino humildes insectos de alcantarilla. ¿Eso justifica la crueldad? Anda y que se metan una sonda electrificada por el culo, ya veréis cómo también bailan al son de la música.

En fin, la noticia está aquí:
Ingenieros japoneses crean la primera cucaracha cyborg